
Wonderland, Michael Winterbottom (1999).
Tres mujeres de clase media-baja en Londres. A pesar de contar una gran historia de una forma efectiva, y además de poseer una formidable banda sonora interpretada por Michael Nyman, lo que más me ha emocionado de la película ha sido el momento en el que comprendí el título (no leas si prefieres descubrirlo por tu cuenta):
Una de las mujeres es abandonada por su marido al comunicarle que está embarazada. Ella, a pesar de todo, decide tener a la niña, y en la maternidad, tras dar a luz, le preguntan cómo se va a llamar su hija, a lo que responde 'Alice'. Es decir, Alice in Wonderland (Alicia en el país de las maravillas). Por lo tanto el mensaje que transmite la película no es de depresión permanente o de que todo está perdido,aquí se sigue conservando la esperanza con ese pequeño gesto poético. Una diferencia muy grande con el 'cine social' de Fernando León de Aranoa.
El odio (La haine), Mathieu Kassovitz (1995).
Ambientada en la periferia parisina, tiene la virtud de haber diagnosticado a tiempo los conflictos existentes en esos barrios. El final de la historia se desarrolla en la vida real, franceses quemando coches y griegos destrozando el centro de Atenas.
'Es la historia de un hombre que cae de un edificio de cincuenta pisos. Para tranquilizarse mientras cae al vacío, no para de decirse: "Hasta ahora todo va bien. Hasta ahora todo va bien. Hasta ahora todo va bien."
Pero lo importante no es la caída: Es el aterrizaje'
V de Vendetta, James McTeigue (2005).
Es una de esas películas que aparece cada cierto tiempo causando polémica y descolocando a la inmensa mayoría de la gente que tenemos otro concepto del cine de los grandes estudios. Su estreno fue pospuesto por los atentados del 7-J en Londres, por motivos evidentes.
Ambientada en un futuro cercano, el Reino Unido se ha convertido en una dictadura totalitaria tras una grave crisis económica y humanitaria. El control social es asfixiante para alguien que se quiera mantener al margen del sistema, y los medios de comunicación únicamente sirven para controlar y domesticar a las masas. En este panorama, aparece V, un héroe enmascarado que promete dinamitar el parlamento británico.
Es abiertamente una llamada a la anarquía y en varios momentos justifica la lucha armada para colmar las ansias de libertad, lo cual inquieta un poco.
Sus detractores la acusan de poseer un discurso vacío y palabras grandilocuentes, pero creo que no es el caso ni por asomo.
El siguiente vídeo pertenece al momento en el que V sabotea el sistema televisivo británico para difundir su mensaje y prometer, en el plazo de un año, dinamitar el parlamento.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada